Y LA CURIOSIDAD NOS GANA…
Todo lo que nos rodea (activo o inerte), lo que hacemos, vemos, creemos, aprendemos, etc. forma parte de nuestro ser, pero, ¿Qué es nuestro ser, cómo surge?, esa interrogante que desde siempre nos ha caracterizado, a lo que la gente a través de mucho estudio, entendimiento y razón le hemos llamado humanos, le da respuesta o no, con todo lo que hemos hecho y todo lo que no; el tener conocimiento sobre nuestra existencia, (si así se le puede llamar) de “algo” en este caso, analizando específicamente el espacio escultórico o Stonehenge o mejor aún, leyendo lo de Savater, nos damos cuenta de lo complejo que somos y que no es tan simple definirnos como algo o alguien, o mejor aún, entender porqué pasa lo que pasa, quién lo causa u origina, ¿Por qué tenemos que existir? ¡¿Quién decidió que esto se creara?!.
Con lo que hay en el Centro del Espacio Escultórico, lo que nos plantea Savater y lo visto en el video de Carhenge y Stonehenge se aprecia de manera muy clara el que nosotros, el “ser humano” desde tiempos muy remotos ha hecho lo posible por innovar, por seguir sus instintos y dejar huella. En el video de Carhenge podemos apreciar que está en nuestra naturaleza el innovar ante lo ya existente, partimos de algo visto para hacer otra cosa partiendo de lo mismo pero más desafiante, en cierto sentido ligado con la curiosidad y el ingenio como lo visto en el video de “Odisea del espacio” donde nos representan, según los científicos, a nuestro origen y las cualidades tan semejantes a las de los humanos de hoy en día. El hecho de no saber con exactitud quienes somos (antes con más incertidumbre aún) no afecta para nada el “instinto” que tenemos para reproducirnos, buscar el placer, amor, protección, sobrevivir; cosas que se han buscado y hecho desde nuestra existencia, ya que el ser humano se va formando por sus experiencias, la gente a su alrededor, lo que le pasa y le enseñan, lo que aprende por sí mismo y más que nada, por la curiosidad que tiene ante esto que llamamos vida. Como lo dice Savater en su escrito Las preguntas de la vida, “Querer saber, querer pensar: eso equivale a querer estar verdaderamente vivo. Vivo frente a la muerte, no atontado y anestesiado esperándola”.(Savater, p.12)Aunque no se entienda con exactitud lo que somos y por qué hacemos lo que hacemos, (sin tomar en cuenta a terceras personas) la gente, los humanos, sólo vivimos y cada quien lo hace a su manera, deja rastro de maneras distintas y hace cosas completamente diferentes, pero todas existen, siendo algo que tenemos en común y no tenemos la más mínima idea de lo que va a pasar mañana pero NO nos importa, simplemente lo dejamos venir, tratamos de planear algo pero de igual manera sabemos que eso no es 100% seguro que pase y aún así nos arriesgamos porque, qué sería la vida sin riesgos? Pues evidentemente nunca haríamos NADA!. Lichtenberg, en finales del siglo XVIII dijo en uno de sus aforismos que <<mi cuerpo es la parte del mundo que mis pensamientos pueden cambiar>> (Savater, p.23) Esto se podría entender como, somos nuestro cuerpo, no podemos reír ni pensar sin él, pero la risa y el pensamiento tienen dimensiones añadidas…
En la película de “El hombre bicentenario” Nos hace dar cuenta de que la vida es maravillosa, de gran valor y que no todos tienen la capacidad de aprovecharla, de gozar de ella y no por eso quiero decir que todo el mundo sepa “vivir la vida”, la vida no se sabe o no vivir, es una subjetividad, pero hay gente que sólo vive para esperar la muerte, “vive” en el escepticismo, no da pie al relativismo de las demás personas, están de mal humor y quieren que todo acabe ya para que continúe el otro día haciendo exactamente lo mismo, se le podría llamar monotonía de la vida, de su vida que no es vida. La vida en sí, todo lo que abarca, incluso la misma palabra es un misterio que cada uno define de distintas maneras, cosas o acciones superfluas para los animales son imprescindibles para nosotros y en ciertos casos ocurre en viceversa, lo que nosotros no notamos es que en el caso de los animales, sólo son cosas realmente necesarias, sin interés alguno en terceros, es para su bienestar y felicidad sin excederse. De igual manera el ser humano amplía sus intereses y en la actualidad es esto, junto con el egoísmo lo que provoca nuestras desgracias actualmente y que en un futuro serán más evidentes y probablemente fuera de nuestro control.
Y es así como se podría hablar de la diferencia entre las “buenas acciones y las malas” es como nos damos cuenta de lo bueno que le provocamos a nuestro entorno, en éste ámbito yo creo que ya hay una definición de lo que sabemos que está bien y lo que está mal, pues es más que evidente el hecho de que todo aquello que atente con nuestra existencia (vida) no es “bueno” para nosotros, es como lo hemos clasificado y dado a conocer; la pérdida de alguien o de nosotros mismos nos causa una gran confusión y hasta ahorita, con todas las tecnologías desarrolladas no se puede llegar a una respuesta 100% de esta interrogante pero entonces, la muerte es parte de la vida, no es cierto? Al menos así lo creo, pues por lo anteriormente planteado de que la vida es un misterio que de cierto modo ya se ha descubierto, la muerte lo es aún más y es este misterio el que nos hace querer saber sobre ella pero es demasiada astuta aún para poder deducir qué es lo que pasa con nosotros al experimentar ésa parte de nuestro existir…
La mayoría de la gente dice que se le va la vida muy rápido, pero no es esto culpa del tiempo, la duración de los días o del movimiento de rotación y traslación que ejerce nuestro planeta, el tiempo siempre es el mismo, no lo podemos controlar, es algo fuera de nuestro alcance y poder (afortunadamente) hasta el momento, que sería de la vida si pudiésemos controlar todo? Sería detestable, ya que todo lo que controlamos, o al menos en general, se va por la borda, lo echamos a perder o sin más ni más lo destruimos, entonces, regresando al asunto del tiempo, el ir a las carreras de aquí para allá, que se nos hace tarde, nos hace perder la emoción tan anteriormente presente en nuestras vidas de admirar lo natural y que aún ha sobrevivido, cuanta gente se ha dado a la tarea de disfrutar de lo que nos ofrece la madre naturaleza sin que profesores u otras personas lo obliguen, el admirar nuestro entorno y todo los procesos que suceden en él son una maravilla, por ejemplo, en mi clase de biología, me pude dar cuenta de los impresionantes procesos que realiza nuestro cuerpo ante un ser extraño, o simplemente para mantenernos activos durante el día, son miles de procesos tan maravillosos que nosotros no estamos ni por enterados de que están sucediendo y es en realidad maravilloso, mucha gente se muere sin tener la menor idea de que esto sucede y pobres de ellos, pobre de mí que quien sabe cuántas cosas me he estado perdiendo no sólo de mí, sino de todo lo que me rodea!
¿Qué se puede concluir de la vida?, Hay gente que simplemente no se mortifica por ello y hace lo que cree o sabe hacer, sin remordimientos o angustias; en cambio hay otros que se esfuerzan en descubrir qué hay más allá de lo que es posible que sepamos, de lo que hasta ahorita se maneja como verdadero y de lo que parte mucha gente para hacer una descripción de lo que probablemente es nuestro origen y función en esto que llamamos vida. Como lo dice el título, la curiosidad que es algo característico de los humanos nos ha llevado a tomar todo lo que sabemos como verdadero, pero en realidad, quién sabe lo que es verdadero y lo que no? Si sólo sacamos conclusiones a partir de lo que nuestro entorno nos ha querido revelar…
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